Brasil: Mujeres y Pueblos contra la Militarización
Militantes de la Marcha Mundial de las Mujeres de Brasil realizaron este lunes, 23 de agosto, manifestaciones publicas como parte de la Jornada internacional en solidaridad a las mujeres y pueblos que luchan contra la militarización de las Américas.
Desde el último día 16, cerca de 2500 mujeres, campesinos, indígenas, jóvenes, negros, sindicalistas realizan en Colombia el Encuentro de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la militarización. Hoy, 23 de agosto, realizan una vigilia en Barrancabermeja. La MMM y los demás movimientos involucrados en el Encuentro convocaron para este día manifestaciones en solidaridad a esta lucha en todas las partes del mundo.
Acto en São Paulo
La manifestación fue convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres, la Vía Campesina, Cebrapaz y otros movimientos sociales que componen la Campaña América Latina de Paz. El acto ocurrió en la Praça Ramos, local histórico de movilizaciones de los movimientos de mujeres. Fueron confeccionados carteles con consignia de denuncia a la militarización y la violencia contra las mujeres, como “Que se callen las armas para que hablen las mujeres y los pueblos”, o “Tropas militares = Violencia contra las Mujeres. Solidaridad entre los Pueblos”. Las y los manifestantes también distribuyeron panfletos en la plaza, denunciaron la presencia de tropas militares extranjeras en América Latina y demuestraron solidaridad con las mujeres y pueblos que resisten a esa estrategia imperialista. Durante el acto, la Guardia Civil Metropolitana de la ciudad de São Paulo intentó interrumpir la manifestación bajo el falso argumento de que los militantes estarían ocupando y depredando el espacio público, en una demostración más autoritaria del Ayuntamiento de Gilberto Kassab que criminaliza la lucha social.
Acto en Mossoró
En Mossoró, Rio Grande do Norte, la Marcha Mundial de las Mujeres y los movimientos sociales que componen el Grito de los/las Excluidos/las, también realizaron una acción de solidaridad. Fue hecho un debate sobre el contexto de militarización de América Latina, que hace años tiene su territorio invadido por las fuerzas armadas de países extranjeros, sobre todo, Estados Unidos. Es el caso de países como Colombia, Panamá y Haiti. Luego, realizaron el lanzamiento del vídeo de la III Acción Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres, realizada en marzo de este año, en São Paulo. Es importante resaltar que uno de los ejes temáticos de esta Acción es “Paz y Desmilitarización” y enfatiza los efectos negativos de la militarización sobre la vida de las mujeres.
Según el eje, la militarización afecta el territorio y la soberanía de los países y, de manera particular, la autonomía y lo cuerpo de las mujeres. “La guerra también profundiza la violencia, la pobreza y la desigualdad – y es sobre nosotras que recae la responsabilidad por el sostenimiento familiar frente a un Estado que no ofrece los servicios básicos y prioriza los gastos militares. La manipulación ideológica que está por tras de los conflictos también impone un control sobre la vida de las mujeres, restringiendo su derecho de ir y venir – eso acontece con las colombianas, víctimas de los abusos cometidos en nombre del combate al narcotráfico. En todo el mundo, muchas militantes luchan por su autonomía como mujeres y por la autodeterminación de su pueblo”.
Militarización – una estrategia imperialista
La militarización es un instrumento de EE UU para dominar los pueblos y las mujeres, que son las principales victimas de las guerras. En todo el mundo los Estados Unidos poseen casi mil bases militares y en América Latina es evidente el proceso de ocupación que ellos quieren implantar. Bajo el falso argumento de que el narcotráfico es un mal que destruirá el continente americano, los EE UU intentan implantar siete bases militares en puntos estratégicos de Colombia. “América Latina es el continente del futuro, nuestras riquezas naturales, pueden garantizar nuestro autosostenimiento y es por ello que los imperialistas estadounidenses quieren ocupar América Latina, pero los luchadores y luchadoras sociales de América no permitirán” dijo Sônia Coelho, militante de la MMM de são Paulo.
Colombia tiene una serie de acuerdos con los EE UU desde 1952. En 2000, el Plano Colombia marcó un conjunto de reglas multilaterales para el control del tráfico ilícito de sustancias estupefacientes. El país es marcado por más de 30 años de conflictos armados, en los cuales ya murieron 40 mil personas. Con el pretexto de auxiliar en el combate al narcotráfico, cientos de tropas militares estadounidenses desembarcan cotidianamente en el país, aumentando la situación de violencia a cuál la población colombiana es sometida, y ocultando los intereses económicos por tras del conflicto en Colombia: la manutención del control de los recursos naturales, del territorio y del pueblo, además de desestabilizar los procesos políticos de cambio en el continente.


